Vicios.
Según los
conceptos generales, un vicio es una
actitud o hábito incontrolable y perjudicial. Existen muchas clases de vicio:
el tabaquismo, la drogadicción, e incluso la ninfomanía.
Sin
embargo hay uno, un tanto más curioso, que es el de intercalar palabras en otro
idioma mientras se habla.
Si bien
no es perjudicial, en grandes dosis resulta exasperante. Porque no nos
referimos a un "oquéi" inocente, de los que todos usamos y que incluso
resultan casi imprescindibles, sino a esa gente que, como antes mencioné, le es
inevitable aderezar la lengua con modismos extranjeros, por innecesarios que
estos fuesen.
Pero además, a-de-máaaas… cabe resaltar que dentro de esta categoría
de individuos también hay clasificaciones, que generalmente pueden darnos una
idea de su personalidad, según el idioma que utilicen.
Los más comunes son los que hablan inglés: "sorry",
"darling", "of course", "bye". Suelen ser
epítetos utilizados por tilingas de uñas
largas y voz impostada, que creen que su conducta les da "nivel".
Por el lado masculino, ellos son los "young leaders" o
"entrepreneurs" : treintañeros que les gusta proponer
"brainstormings" al "team" o a la "crew" de la
empresa, que les gusta el "touch and go" y que también, su autoimagen
es la de un tipo innovador o un canchero bárbaro.
Los que hablan en francés, por otro lado, son gente un poco más
difícil de encontrar, pero claramente más pretenciosos que los anteriormente
citados. Ven a los que hablan inglés como "la chusma", y secretamente
se autodefinen como "distinguidos" o
gente "de mundo", "viajada".
Sigamos con un clásico, el argento que habla en italiano. Bonachón,
algo guarro, incluso él se define como "es que yo soy muy tano, vissssste?
Muy familiero, pasional"
Frases como "sono arrivato"; "con
tutti" y "andiamo" no paran de sonar en su mesa. En resumen, un
Campanelli.
Sin embargo, todos los especímenes que hemos descripto, si bien son
snobs de todo tipo, no tienen nada malo excepto su grasunguez o tilinguerío.
Pero...¡Mucho cuidado con los que hablen alemán, sobretodo cuando
están enojados !
Podrían ser malignas reencarnaciones del Führer. Para
comprobar esto, fíjese cómo reacciona ante la mención de algún apellido no
alemán, ya sea Sánchez, Ribonelli o Saslafsky.
En caso de que muestre alguna
mueca o comience a retorcerse en la silla, hágale un bien a la humanidad: enciérrelo y
¡denúncielo lo antes posible!


2 sabias opiniones:
En mi familia la mayoria son los italianos
y si,, mi papa se define asi,, bonachon, pasional, medio mujeriego ajjajaja,, =)
beso!!
genial, me divierto muchisimo leyendo! un beso (flor marijuan)
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