Al
momento de subir todo venía bien: habían hecho el check-in sin problemas, la
gente en la fila se miraba con felicidad.
Luego
de todos los trámites, subieron al barco admirados. Había 2 piletas, comida
hasta morir… y un grupo de aproximadamente 200 personas vestidas iguales.
En eso uno de ellos se
les arrimó: un gordo de 180 kilos a la sombra, haciéndose el amigo, que empezó a
contarles su vida personal. Entusiasmado por venderle sus productos, clamaba:
“Asi como me ves, helmano, io he bajado 35 libras con Herbalife”.
Su pin de “pregúntame” brilló bajo el sol caribeño.
Lo fletaron
rápido, pensando que se habían librado de promociones, y más a la noche fueron
a ver uno de los shows que esos barcos ofrecían.
Éste iba de “Argentine gauchos”, y entre malambos y zambas se podía oír
claramente las interjecciones “ole” y “yeah”.
Totalmente frustrados, decidieron ir al día siguiente a alguna charla de
compras o similar, pero no les fue mejor: el show lo dirigía un tal Rico, una suerte de Andy García del
subdesarrollo que gritaba, como en un ritual macabro: “me gusta, lo veo, ¡lo
compro!” y obligaba a los pasajeros a seguirlo. La charla básicamente trataba
de lo duro que había trabajado uno para merecer su viaje, y que por eso debía
comprar sin culpa alguna. Al final del show, el pobre Rico no pudo alcanzar su
camarote: fue interceptado por una troupe de libidinosas Herbalife, que lo
besaban y fotografiaban cual si fuera Chayanne o Erik
Estrada.
Sin embargo, los días que tocaba bajar a las islas, nuestra pareja notó
extrañada que estos grupos no iban, sino que se quedaban en una suerte de
adoctrinamiento dentro del barco.
“Carlos, mejor vamonós. Acá va a haber un suicidio en masa”
Todo culminó con la fiesta de la última noche, la fiesta de las
“piiamadas”, donde a la hora señalada bajaron todos los cruceristas con su ropa
de dormir… y efectivamente abundaban los pijamas blancos con hojas verdes.
Con mezcla de alivio y pena terminaron sus vacaciones. Apenas llegaron a
Buenos Aires, nuestra pareja deshizo sus valijas… ¿Y qué había? Sí, un
folletito de Herbalife.


5 sabias opiniones:
no lo lei, pero ahora que se que existe esto, lo voy a poenmr en feivorits. :D
q suerte q volviste
un beso
esta muy bien que lo denuncies....
herbalife es una secta que capta gente por todos lados y los obliga a vender... y asi les saca la plata... es terrible, no es para tomarselo en chiste (no lo digo x vos igual)... pero si alguien que esta leyendo esto tiene un familiar en herbalife.. SAQUENLO!!! hagan todo lo posible porque se vaya, por mas que se enoje con ustedes... los van allevar a la ruina economica....
gracias por el espacio, buen blog, me cague de risa un ratito desde el laburo...
paz!
Gracias por pasar y comentar. Ahora me pego una leida del blog. Saludos.
Hola, bello blog, preciosa entrada,si te gusta la palabra en el tiempo,la palabra elegida,la poesía,te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen domingo, besos dispersos.
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