Hace unos años, en mi colegio se puso de moda invitar a un narrador para que venga a contarnos cuentos e historias, canten, etcétera.
El primer año que esto se hizo vino un narrador argentino, un viejo chantún que escupía y contaba cuentos con moraleja. Creo que el "derecho a show" estaba arancelado $15, precio que todos pagamos (aunque sin demasiadas expectativas) menos Maca, que, dicho sea de paso, ya era medio ratungona ella. (Si me ven personalmente exíjanme más detalles si quieren, es desopilante)

Llegó la hora de reunirnos todos en el patio para recibir al señor, y todos nos acomodamos, medio adelante, porque eramos los más chicos del colegio.. y bueno, se sabe. 
Maca, entre la masa, se acomodó también, en primera fila, dispuesta a disfrutar el show con el resto de las chicas. En eso, una de las profesoras se acerca, agarrándola del bracito, al grito de "No, ¡vos no pagaste!" y llevándosela como una convicta, mientras ella miraba para atrás, triste, sus ojos de cordero degollado que antes nos observaban cambiaron su expresión al notar su destino de aula de matemática.

El relato fue muy malo, y al recibir la saliva del viejo en la cara yo empezaba a indignarme, pero no pude evitar reír cuando todo terminó,ella fue liberada y vino corriendo, ansiosa, a preguntarnos sobre el espectáculo. Algunos la ignoraban, otros se reían, pero todos siguiendo la premisa del colegio:
Vos, no pagaste.

0 sabias opiniones:

Publicar un comentario

 
Header Image by Colorpiano Illustration