¿ Para alguna persona más... ?


No sé si alguna vez habrán recorrido el ramal Retiro-Tigre en el tren; Tampoco sé si se habrán cruzado alguna vez con alguna de estas personas que voy a describir, pero para todos ustedes, un breve catálogo del bestiario autóctono del vehículo.
El recorrido oficialmente empieza con una señora de Bolivia, ciega, que toca la guitarra y siempre canta la misma canción; Ya si vieron a esa mujer significa que están en el tren correcto. Luego se sube otro no-vidente, pero éste también sufre de psoriasis en las manos, y es muchísimo menos inocente e inofensivo que la otra señora, puesto que su enfermedad degenerativa de la piel causa muchísima impresión y te pasa las manos escoriadas cerca de la cara. Decenas de vendedores desconocidos pregonando cualquier cosa que 'en kioskos se abona de 5 a 20 pesos por unidaT, hoy van a llevar un pack de 25 por dos pesos, dos moneditas nada más', siempre jurando que son de primerísima calidad y que tienen la fecha de vencimiento al dorso, que es cierto, la tienen, pero el señor en cuestion se encarga de masacotear el producto de modo tal que ya casi ni se lea la marca de lo que uno está llevando. También venden objetos ' para quedar bien con el tío, con el sobrino, con la abuela' 'por unas pocas monedas, dos pesos nada más'.

También están los músicos de siempre, el que viene con el grabador y vende CDs compilados de reggaeton y los mejores lentos en inglés, o el trío de bombo, quena y guitarra que hacen, en vivo, un enganchadito de boleros de los 80 en versión folklórica.

Pero cómo olvidar al Señor Mugnón. Si quieren que sea directa, podría atinar a decir que un viaje Retiro-Tigre sin ver al Sr. Mugnón es un viaje desperdiciado. Como su nombre lo indica, este señor no tiene brazos, si no muñones. Pero no cualquier clase de muñón, si no que afortunadamente él puede mover las puntas con total libertad, cosa que le permite rascarse la cabeza y cosas semejantes sin depender de otras personas, pero también tiene un lado negativo: usar el horror como método de Marketing. Ya que el hombre puede mover las puntitas de su muñón a piacere, cuando ve algún pasajero distraído o que no lo conoce bien, aprovecha cuando la persona en cuestión mira para otro lado para tocarlo con esas puntitas, y ante la sorpresa de la víctima de no esperar ser tocado con muñones directamente sobre su piel, Sr. Mugnón aprovecha para pedirle monedas.

Sin embargo, hay gente a la que no la afloja ni la lástima ni la impresión, entonces nuestro amigo sin brazos debe apelar al asco. ¿ Cómo hace ? Simple, si se niegan a darle monedas se le para atrás a la persona y empieza a toserle con todo lo que tenga adentro, casi a punto de sacar las entrañas afuera, y de un modo aspaventoso, haciendo escándalo. Si aún así la persona es dura de estómago, como un recurso desesperado, debe escupir con toda el alma. Ahí sí que nadie se le resiste y el Señor Mugnón recauda unos pesitos más para llevarse a su casa.

1 sabias opiniones:

San Fer Joven dijo...

y te olvidaste de un personaje de esta linea q es bastante agradable q es el viejito q dice Solo el amor salvará al mundo!!
y toca unos temas en el acordeon, aparte de humor a lo biondi!!! Genial!!
soy de un grupo del facebook de el. Beso
Chechu.

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